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Está bien equivocarnos

Nadie nos enseñó que está bien equivocarnos, y nos da mucho miedo hacerlo.

No hace mucho me vi envuelta en una situación donde tenía que tomar una decisión difícil, donde se encontraba lo que me convenía y lo que quería. Escuchando todos los consejos, me decían que me inclinara por lo que me convenía, ya que lo que quería no era lo “mejor”.

 

Los verdaderos amigos, los familiares que te aman, siempre quiere verte feliz y no te quieren ver sufrir, pero al final la decisión es tuya. También sobreanalizarlo no es lo mejor y contradictoriamente tomar la decisión por impulso, tampoco.

 

Ahora vamos al miedo de equivocarnos. Haces la balanza, pides consejos, te das el tiempo de pensarlo y hasta el final no tienes la solución, aun no tienes una solución. Aquí te va lo más trillado del mundo…. Sigue a tu corazón.

 

Quiero aclarar que debes descartar el que puedas lastimar a alguien físicamente o psicológicamente. Pero siempre que decidas debes pensar en ti, teniendo empatía por los demás. Debes recordar que al último siempre te tendrás a ti mismo.

 

Tomar decisiones no es fácil, y nos da miedo equivocarnos, pero piensa un poco en esto: desde niños vamos por la vida tomando decisiones, y si nos hemos equivocando, aprendemos a no escoger ese dulce, ese juguete… Entre más grande las decisiones son más difíciles pero ¿Y si te equivocas, qué? Ni tengas miedo, ni creas que fracasas.

Claro que te darás de topes, pero ¿Sabes? Cuando recuerdes que decidiste con el corazón, esa sensación se irá. Cuando vuelvas a tener una situación parecida, podrás tomar una elección desde la experiencia y tu corazón automático sabrá cuál elegir.

 

Como conclusión, yo tome la decisión de una situación que me costó lágrimas, desconcentraciones laborales y de vida en general, pero estoy tranquila que lo que escogí era lo que mi corazón quería y si el día de mañana me falla o se que me equivoque, sabré que fue desde lo más profundo de mi.

 

Hoy ya no tengo miedo a equivocarme.