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10 hábitos para ser personas resilientes

A veces la vida nos pone a prueba y hace que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado, o sobreponernos y salir fortalecidos, ser personas resilientes.

 

Las personas resilientes son aquellas capaces de sobreponerse de los acontecimientos adversos de su vida, desarrollándose exitosamente a pesar de las circunstancias. Esta característica psicológica es lo que llamamos ser fuerte emocionalmente. Por ello, a continuación te presentamos 10 hábitos para lograr la resiliencia.

 

#1: Mira las DIFICULTADES COMO OPORTUNIDADES. La idea es que las cosas que te ocurren y no puedes controlar, pueden ser tus mayores oportunidades.

#2: Acepta los IMPREVISTOS y FRACASOS. Quien no se arriesga no gana, y si no estás dispuesto a fracasar, no podrás lograr tus objetivos, esto aplica en todos los ámbitos de tu vida, desde las relaciones personales como las profesionales. Por ello se deben de tener expectativas realistas, sin oponer resistencia al feedback negativo. Si fracasas, aprende de esa experiencia y continúa tu camino, pero jamás te detengas.

#3: ADÁPTATE AL CAMBIO. La única constante que existe en la vida es que todo cambia. Tú no eres el mismo que hace 10 años y tampoco serás el mismo dentro cinco.  ¿Por qué entonces luchas por quedarte como estás? Se trata de que seas flexible ante las circunstancias cambiantes de la vida, sean positivas o negativas.

#4: CONFÍA EN TUS CAPACIDADES. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.

#5: Trabaja tu FORMA FÍSICA. Realizar algún deporte puede ayudar a sentirte mejor física y mentalmente. Si no estás en forma físicamente, puedes sentir que no estás en control de tu cuerpo y esto hará que no tengas energía para realizar tus actividades. Comienza por algo simple como salir a caminar, andar en bicicleta o correr por las mañanas.

#6: SÉ PERSISTENTE. La persistencia está considerada como un valor muy importante para alcanzar un objetivo o llegar a una meta. Los expertos en coaching reconocen muchos valores, pero pocos son tan relevantes como la persistencia. Se trata de que jamás desistas de tus objetivos a pesar de los obstáculos que se presenten en el camino.

#7: VIVE EL PRESENTE. Todos siempre recurrimos a nuestro pasado. A veces lo hacemos para poder reencontrarnos, alguna vez para recordar todo lo vivido, y en algunas otras ocasiones, lo hacemos para saber quiénes somos. Es cierto que todo lo vivido, tiene su repercusión en nuestro presente, pero también debemos ser conscientes que ese pasado no es totalmente real, ya que está construido por nuestra percepción del mismo. El pasado nos da cierta identidad, pero no define todo lo que somos hoy en día, por eso hay que enfocarnos en vivir nuestro presente sin preocuparnos por el futuro.

#8: CONÓCETE A TI MISMO. Conocerse a uno mismo es algo que siempre juega a favor de las personas, según los profesionales de la psicología, saber cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada uno permite afrontar la vida con una mayor objetividad, hecho que ayuda a la hora de enfrentarse a un momento complicado, porque sabes lo que eres capaz de hacer.

#9: Céntrate en las SOLUCIONES. Quítate la idea de que centrarte en los problemas te ayudará a resolverlos, más bien piensa en la solución a ellos. Por ejemplo, si tienes que entregar un reporte y solo te quedan 2 horas para hacerlo, pero te centras en que casi no tienes tiempo y es mucho lo que tienes que escribir, lo más lógico es que no logres acabarlo. En cambio, si en vez de preocuparte, piensas en cómo hacerlo más rápido, ya sea pidiendo ayuda de un compañero, ten por seguro que lo terminarás, incluso en menos tiempo.

#10: APRENDE A ABANDONAR. Ser fuerte mentalmente, es ser consciente de que en ciertas circunstancia lo darás todo, pero llegará un punto en que no podrás hacer nada más. Es importante reconocer que solo puedes hacerte cargo de tus propias acciones, así que no intentes controlar las situaciones, sino tus emociones.  Si ves que algo ya no está funcionando por más que lo intentes, no te desgastes más, pero sobre todo no te sientas culpable si decides abandonarlo.

 

Recuerda que las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas y tú puedes ser una de ellas. ¡Éxito!