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El arte de dejar ir lo que no es para ti

Muchas veces la intensidad de nuestros deseos le gana a nuestra objetividad, anclamos nuestras esperanzas en algo o alguien que ya no está o no debe de estar.

Lo difícil siempre será es afrontarlo y resignarte, seguir adelante. Entonces se convierte en un arte dejar ir lo que no es para ti

Comienza el arte

Empezamos con la negación, pensamos que todo mejorará porque merecemos algo distinto.

Después llega el sufrimiento cuando pasamos a aceptar que llegó lo que no queríamos que pasara.

Cuando llega la aceptación, intentas hacer todo como si fuera nuevo y, en ese trecho, los recuerdos no paran, mientras más tratas de olvidar, más recuerdas.

Esta etapa puede durar unos días, un mes, 5 años, todo dependerá de las personas, su fortaleza y la calidad de sus pensamientos.

Continuamos con la recuperación, esos instantes en los que nos sentimos del otro lado, cuando nos abrimos a nuevas emociones y risas. Pero tenemos “flashes” de recuerdos específicos que nos pondrán a prueba.

 

 

Y por último, lo que esperamos desde el día 1, la superación, el estado en el que ya somos nosotros nuevamente, nuestras energías y tiempo están enfocados en nuestra paz.

Aquello que nos marcó nunca se va, jamás se olvida. Hay una frase que dice “O aprendes la lección o la repites”. Todo se puede superar con ¡amor propio.

Sonríele a la vida y a los problemas, pues aunque te pudieras sentir perdida, estás por reencontrarte.

 

Recuerda que tus errores son para aprender de ellos. Suelta aquello que no te va bien.