in

Cómo no ser aburrido

La mayoría de veces nos atrevemos a juzgar a una alguien simplemente por ser aburrido o interesante. No nos damos a la tarea de mirar lo «ordinario» de una manera especial.

 

 

Los pintores, en la mayoría de sus obras no muestran sentimientos extravagantes o exaltados, muestran con inusual sinceridad y franqueza a la experiencia de su expresión pura.En su caso, algunas veces buscan paisajes vacíos, a simple vista parecería no tener significado y ser aburrido. Lo que lo hace verdaderamente especial es la manera de interrogar sus propias percepciones de manera sencilla y a su vez, las ha traducido con precisión en su lienzo.

Cuando llamamos a una persona aburrida, solo señalamos a alguien que no ha tenido el valor de comunicarnos como es ser él realmente. En cambio, prestamos mayor atención a aquellos que se atreven a decir que es lo que desean, que han hecho, que sueñan y que han logrado.

También puedes leer: La primera palabra que encuentres revela un rasgo de tu personalidad

Si todos tuviéramos la dedicación de rescatar aquellos datos realmente importantes, tendríamos suficiente tema de conversación al socializar con los demás, sin temor a ser tachados de aburridos.
Una persona interesante no es aquella que le han sucedido cosas extraordinarias precisamente, o aquel que tiene los mejores estudios. Es aquel que se ha convertido en un oyente atento, consciente de sí mismo, aquel que se ha convertido en un comunicador de su propia mente y corazón.

Uno de los principales elementos que nos impiden ser personas interesantes es la modestia, dejamos de lado algunas de nuestras percepciones más interesantes para seguir convenciones respetables pero muertas de lo que podría interesar. Cuando contamos experiencias que nos han marcado, ponemos especial énfasis en elementos exteriores y no en sentimientos por el simple hecho de que estos amenazan nuestras ideas de normalidad.
Susurramos al mundo lo que verdaderamente sentimos.

Un claro ejemplo es el comportamiento de los niños de 5 años, ellos no temen a ser juzgados o que los llamen anormales, puesto que su único interés es transmitir su sentir ante cualquier situación o momento vivido. Son seres corresponsales sin censura de sus sentimientos. Su inexperiencia en el mundo, los hace instintivamente leales a sí mismos.

El poder de interés, está totalmente relacionado con la dirección, la honestidad y la concentración. Una persona interesante, es aquella que se atreve a conocerse a sí mismo y tiene la capacidad de definir sus emociones y sentimientos ante los demás.