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El agotamiento emocional es mucho peor que el agotamiento físico

Las actividades físicas nos ayudan a sentirnos más vigorosos, prolongan la vida y contribuyen con la buena salud y bienestar. Sin embargo, el desgaste físico no es el problema, sino el desgaste emocional o agotamiento emocional.

El exceso de trabajo más que ayudarnos a conseguir una mayor superación persona, influye en desgastarnos física y psicológicamente.De hecho, esta es la razón por la que muchos médicos invitan a las personas que trabajan mucho a realizar actividades como caminar, una hora de ejercicio, entre otras, para drenar un poco los niveles de estrés.

Lidiar con el desgaste físico no es tan complicado. El cuerpo recarga con una buena siesta y alimentándose muy bien. Pero cuando el desgaste es psicológico tu sueño se ve afectado e incluso dejas de alimentarte saludablementeTodo esto te lleva a otro problema que es aún mayor y es el desgaste emocional.

 

 

Nuestras emociones son como bombas de tiempo, si no las mantenemos controladas pueden estallar y hacernos pasar momentos muy dolorosos. El desgaste emocional es uno de los problemas que más afectan a las personas hoy día. Todos están buscando desesperadamente concentrarse en el trabajo, en producir más dinero, en pertenecer más a este mundo consumista y a satisfacer un sinfín de supuestas necesidades banales y está reprimiendo sus verdaderas emociones. Emociones que te pueden invitar al llanto de un momento a otro pero que lo evitas por temor a ser visto o por que no te consideren o te consideres débil.

Permítete detenerte un momento y pensar en cómo nos sentimos emocionalmente. Oírnos en silencio y luego drenar todo eso que tenemos por dentroA veces hacerlo con otra persona es la mejor opción solo si esa persona va a saber cómo manejar las cosas. Sin embargo, si lo haces como un ejercicio para descargar este desgaste, no tendrás que necesitar la colaboración de nadie.